En el último partido de esta temporada de la liga española el Barcelona y el Atlético de Madrid se jugaban el campeonato en el último partido. Al poco de comenzar la primera parte Diego Costa, delantero del “Atleti” se lesiona (de nuevo) el bíceps femoral, perdiéndose así la posibilidad de jugar la final de la Champions League contra el Real Madrid la semana siguiente. La mayoría de las veces que oímos que un jugador se lesiona, siempre aparece el pobre bíceps femoral en escena. ¿Qué tiene este músculo de especial para lesionarse tan a menudo?¿Hay algún factor que favorezca esta lesión en concreto? Todo esto y más, en los próximos párrafos…biceps-femoris

¿Donde está el bíceps femoral? Se sitúa en la cara posterior del muslo, en su lado más externo. Como su nombre indica (bíceps), tiene dos puntos de origen diferentes: uno más alto, en la tuberosidad isquiática, cerca de los huesos que notamos si nos sentamos derechos en un asiento duro; y otro más bajo, en una porción de lo que se conoce como línea áspera del fémur. Estas dos cabezas forman un vientre muscular que recorre el muslo y se unen en un sólo tendón que acaba insertándose en la cabeza del peroné (pasando la rodilla, abajo y a la derecha, como los baños). 

¿Para qué sirve? Sus funciones principales son doblar la rodilla, y ayudar a llevar el muslo hacia atrás. Como ves, son dos movimientos que se dan en la fase de impulso de un sprint, y aquí ya estamos dando pistas. De hecho la lesión también se suele conocer como lesión del velocista.

¿Cuando se produce la lesión? El momento concreto en el que se suele dar es durante una carrera o un sprint corto, justo antes de que el pie contacte el suelo, que es cuando los músculos de la zona posterior empiezan a “tensar” la pierna para llevarla hacia atrás después de tocar el suelo y los cuádriceps intentan extender y bloquear la rodilla para preparar apoyo con el suelo.

¿Pero por qué?¿Por qué? La lesión principalmente se debe a un fallo de coordinación intermuscular…si, los músculos al moverse también llevan un ritmo unos con otros para poder producir movimiento de la forma más eficiente posible, si alguno desafina, o se activa a destiempo, este desequilibrio puede conducir a una rotura de fibras de mayor o menor grado. En concreto en la carrera, como ya vimos antes hablamos de los cuádriceps vs isquiotibiales (musculatura posterior del muslo).bicepsfemoral

Este fallo de coordinación puede producirse por varios motivos, pero generalmente se produce en músculos fatigados, que ya no tienen una capacidad de contracción idónea. Cuando hablamos de fatiga o sobrecarga muscular podemos entenderla como algo puntual, en el caso de las lesiones que se dan en los minutos finales de un partido especialmente intenso; o como la consecuencia de una sobrecarga en una franja de tiempo mayor, entendiendo como tal una temporada repleta de partidos y entrenamientos duros como los que viven los equipos de la élite hoy en día.

¿Qué se puede hacer? Para evitar esto, a nivel individual habría que cuidar bien el descanso y la alimentación (cuando las reservas de glucógeno del músculo están bien surtidas es más difícil que se produzca una lesión), y cuidar en los entrenamientos las articulaciones implicadas con ejercicios de movilidad. A nivel de equipo habría que cuidar mucho las rotaciones de jugadores, planificando bien los partidos, el calendario y los posibles picos de intensidad en la temporada.