Hoy, viendo un resumen de la semifinal de Champions League entre el Atlético de Madrid y el Chelsea disfruté viendo como el equipo del “Cholo” Simeone era capaz de remontar un gol en contra y hacerse con el partido y la eliminatoria. Sobre todo me asombró el primer gol del Atlético, ejemplo de insistencia en una sola jugada, rematando varias veces hasta que consiguieron que el balón entrara entre los palos de la portería.

Esta actitud de lucha y perseverancia no se logra fichando a un puñado de buenos jugadores, aparte de esto hace falta alguien que dirija al grupo y lo haga funcionar como tal, en pos de un objetivo común y claro, sin ningún asomo de duda, y que sepa gestionar eficientemente las situaciones de presión que se pueden dar durante una temporada deportiva.

Simeone, Guardiola, Juergen Klopp (Borussia Dortmund), Mourinho, Ancelotti, son todos grandes entrenadores que, aparte de sus conocimientos técnicos, también poseen la capacidad de cohesionar la amalgama de jugadores a su cargo para hacerles funcionar como una máquina bien engrasada. Vamos a ver algunos rasgos que los distinguen como líderes y de los que toman ejemplo hasta las escuelas de negocios. 

Trato individualizado: En el caso de Guardiola, se le conoce el uso de su “confesionario”, entendido como el hábito que tiene de hablar con sus jugadores de uno en uno cuando puede ,para hacerles saber su función, y lograr que se sientan importantes con lo que hacen en el equipo. Simeone por ejemplo en la primera rueda de prensa que dio como entrenador se refirió por su nombre propio a casi toda la plantilla, y ejerce con sus jugadores lo que se conoce como escucha activa, escuchando con una actitud abierta y de aprendizaje las inquietudes de los miembros de su equipo. Y citando a Juergen Klopp “mientras más te preocupas por el individuo, mayor compensación obtienes”.

Herramientas variadas de motivación y aprendizaje: Todos ellos poseen un amplio abanico de herramientas para llegar al corazón de sus jugadores, desde vídeos donde visualizar jugadas interesantes, el famoso vídeo de Guardiola con imágenes de Gladiator mezcladas con partidos del Barcelona como motivación prepartido, a las críticas y amenazas de Mourinho para espolear a sus jugadores (técnica que los especialistas recomiendan en casos aislados, pero no como estrategia general).

Centrarse en el progreso como equipo: Klopp es el ejemplo más claro de esto, diciendo incluso que a veces ganar un partido mal jugado no es mejor que perder un partido donde se jugó bien. Otro punto interesante es no dejarse influir ni por el pasado ni por el oponente, toda la atención está dedicada a mejorar como equipo y a disfrutar con lo que se hace.

Predicar con el ejemplo: Los entrenadores que consiguen que un equipo entero lo dé todo son aquellos que lo dan todo también. Aquí podríamos poner a todos los grandes como ejemplo, por la entrega, preparación de los partidos, etc. no hay más que ver el desgaste físico que se aprecia en ellos con el paso de los años…

Orden y más orden: Tanto Guardiola como Simeone han llevado el orden, entendido como puntualidad, estudio, buenos hábitos, etc. hasta el límite. En el Barcelona la impuntualidad se pagaba a precio de oro, se cuidan las dietas, hay procedimientos para todo…y lo mismo en otros equipos.

Quedan muchas más cosas interesantes, pero al menos espero que haya servido de muestra. El coaching (cómo nos gusta un término anglosajón), la dirección de equipos, sea del tipo que sea, y la motivación, son todo un mundo, que además se presta mucho a la creatividad y la innovación.