Siempre se ha dicho que una buena medida para prevenir y frenar la osteoporosis es hacer ejercicio pero ¿qué tipo de ejercicio es más conveniente? ¿Hay algún peligro si entrenamos teniendo osteoporosis? ¿Existe algún tipo de actividad preventiva?

¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis es el tipo de enfermedad ósea más común. Se da cuando nuestro cuerpo no es capaz de fabricar suficiente hueso nuevo, o cuando los minerales que constituyen el hueso existente son reabsorbidos progresivamente por el organismo. Esto es un proceso que ocurre en el transcurso de años, y normalmente la gente no se da cuenta de que sufre osteoporosis hasta que se produce la fractura, cuando  ya la enfermedad está bastante avanzada, aunque cada vez hay más medios para detectar este deterioro de forma precoz.

Ya desde hace siglos se sabe que el estrés mecánico aplicado al hueso hace que aumente la masa ósea, estimulando la síntesis de tejido óseo, sobre todo en las zonas afectadas por el ejercicio. Por otro lado, también se han estudiado mucho los procesos por los cuales los pacientes encamados e inmovilizados pierden masa muscular y ósea.

Por todo esto, la práctica de ejercicio físico es una de las recomendaciones que siempre están en boca de los médicos al tratar gente con esta enfermedad.

¿Qué ejercicio practicar?

Básicamente, cualquier ejercicio que se haga con la oposición de la gravedad puede ser beneficioso, desde correr, aeróbic, caminar, subir escaleras, trabajo con pesas, etc. En cambio actividades en las que la gravedad no está tan presente, como la natación, no producen los mismos beneficios. Existen estudios que demuestran que la práctica regular de ejercicio, nos ayuda a fabricar hueso,  tanto en individuos sanos, como en gente con osteoporosis ya diagnosticada.

¿Qué precauciones tomar?

Primero que nada, y como siempre, deberíamos consultar con nuestro médico. Si piensa que la actividad que queremos realizar puede entrañar algún riesgo. Hay algunos gestos que son bastante peligrosos, por ejemplo, todos en los que tengamos que flexionar en exceso la columna (como cuando bajamos las manos a tocar las puntas de los pies), o rotaciones forzadas (si encima las hacemos con la columna algo flexionada mucho cuidado).

¿Cómo cambian mis huesos con el ejercicio?

Se han realizado varios estudios, en los que por ejemplo, se ha comprobado que la gente que corre con regularidad tiene mayor densidad ósea en la zona lumbar, caderas y húmero. También los practicantes de deportes unilaterales como el tenis, poseen mucha más masa ósea en el brazo dominante que en el otro. Es por eso que se recomienda una mezcla de ejercicios aeróbicos con algo de trabajo de pesas, para ejercitar el cuerpo por completo y producir un beneficio más general.

Otra cosa que influye mucho en la cantidad de hueso “de reserva” que tengamos es haber practicado deporte y haberse nutrido bien en los primeros 30 años de vida, así que para los que todavía estáis a tiempo ¡ya sabéis!